
Sam’s Club dio por concluido uno de los procesos de transformación más ambiciosos dentro del negocio de marcas propias en el retail internacional. La compañía anunció que el 100% de los productos de alimentos y bebidas de su marca privada Member’s Mark que hoy se despachan a sus clubes cumplen con el estándar “Made Without”, una política que elimina ingredientes artificiales sin resignar sabor ni propuesta de valor.
La iniciativa, iniciada en 2022, implicó reformular cientos de productos y retirar del portafolio más de 40 componentes, entre ellos colorantes sintéticos certificados, sabores artificiales, aspartame y jarabe de maíz de alta fructosa. El objetivo fue claro: responder a una demanda creciente de los socios por listas de ingredientes más simples y comprensibles, en línea con nuevas expectativas de consumo.
Marca propia como herramienta estratégica
Lejos de tratarse solo de una decisión de formulación, el programa “Made Without” consolida a Member’s Mark como un activo estratégico dentro del ecosistema Walmart. En un contexto donde la marca privada gana peso como generadora de margen, fidelidad y diferenciación, Sam’s Club apuesta a calidad percibida y confianza como pilares de su propuesta.
Desde la compañía destacan que el proceso fue impulsado por la escucha activa de sus miembros y por un trabajo colaborativo entre equipos comerciales, desarrolladores de producto, proveedores y la comunidad de socios, que participó en la priorización de los cambios.
Innovar… y saber decir que no

El camino no estuvo exento de desafíos. Algunas reformulaciones exigieron soluciones no convencionales, como en el caso de bebidas deportivas, donde la eliminación de colorantes sintéticos obligó a trasladar el color icónico al envase, manteniendo la experiencia visual sin alterar la fórmula.
En otros casos, como ciertas líneas de panadería, el desarrollo requirió extensos ciclos de prueba para sostener textura y apariencia. Y cuando no fue posible cumplir con el estándar sin afectar la esencia del producto, Sam’s Club optó por retirarlo del surtido, priorizando la coherencia del compromiso antes que la continuidad comercial.
Impacto más allá de Sam’s Club
Por escala y volumen, el movimiento tiene implicancias que exceden a la cadena. Sam’s Club forma parte de Walmart, y la experiencia acumulada en estos tres años refuerza la viabilidad de elevar estándares de formulación en marcas propias a gran escala, algo que históricamente fue visto como un trade-off entre costo, sabor y margen.
Desde la compañía señalan que este aprendizaje ya sirve como referencia interna y podría acelerar transformaciones similares en otros formatos y mercados del grupo.
Lo que viene: extender el estándar a nuevas categorías
Con el hito alcanzado en alimentos y bebidas, Sam’s Club ya anticipa el próximo paso. A partir de 2026, la compañía planea expandir el enfoque “Made Without” a otras categorías, como cosmética, salud y bienestar, cuidado del hogar y lavandería.
La apuesta es clara: demostrar que valor disruptivo y estándares más exigentes no son excluyentes, incluso en formatos orientados al volumen y al precio.