
Cencosud decidió cerrar todas las operaciones de Tiendas Spid en Colombia, su formato de proximidad enfocado en compras rápidas y entregas ágiles. La decisión marca el final de una apuesta lanzada en 2021 con el objetivo de capturar nuevas ???iones de consumo, pero que no logró consolidarse frente a la fuerte competencia del canal descuento y de conveniencia.
Según confirmó la compañía, el cierre responde a una revisión de su modelo operativo en el país, orientado a fortalecer la propuesta de valor de sus enseñas principales: Jumbo, Metro y Easy. En este proceso, más del 90% de los colaboradores de Spid fueron reubicados dentro del grupo, en una transición que busca preservar capacidades y conocimiento interno.
El caso Spid refleja una tensión creciente en el retail latinoamericano: la dificultad de escalar formatos intermedios en mercados donde el precio y la eficiencia operativa son cada vez más determinantes. A pesar de su propuesta diferencial —centrada en entregas en menos de 30 minutos y una experiencia ágil—, el formato no logró posicionarse con fuerza frente a jugadores como D1 y Ara, que lideran el crecimiento del canal descuento en Colombia.
El contexto ayuda a explicar la decisión. En los últimos años, el consumidor colombiano se volvió más sensible al precio y más estratégico en la asignación de su gasto, impulsando una migración sostenida hacia formatos de bajo costo. En ese escenario, propuestas como Spid —que combinan conveniencia con velocidad— enfrentan mayores desafíos para alcanzar escala y rentabilidad.
Desde una mirada estratégica, el movimiento de Cencosud se alinea con una tendencia más amplia en la región: simplificar portafolios, priorizar formatos con tracción comprobada y concentrar inversión en aquellos negocios con mayor potencial de crecimiento sostenible.
Más allá del cierre, la salida de Spid deja una señal clara para la industria. La innovación en formatos sigue siendo necesaria, pero no suficiente. En mercados cada vez más competitivos, la clave está en construir propuestas de valor que conecten con las verdaderas prioridades del shopper y que, al mismo tiempo, sean capaces de sostenerse operativamente.
Porque en el retail actual, no gana el formato más nuevo, sino el que mejor entiende al consumidor.