Coca-Cola México amplía su apuesta por el alcohol con Absolut Sprite

La alianza con Pernod Ricard suma un RTD de 5% de graduación alcohólica al portafolio de Coca-Cola y lleva a Sprite hacia una categoría que continúa ganando espacio.

 

Coca-Cola México continúa diversificando su portafolio más allá de las gaseosas con el lanzamiento de Absolut Sprite, un cóctel listo para beber que combina vodka Absolut con Sprite y llega en dos variedades: la fórmula tradicional y Mixed Berries.

Ambas presentaciones tienen 5% de alcohol y se comercializan en lata, un formato que permite trasladar una experiencia tradicionalmente asociada a la preparación de cocktails hacia ocasiones de consumo más simples y convenientes.

El lanzamiento surge de la alianza global entre The Coca-Cola Company y Pernod Ricard, que permite a ambas compañías combinar activos de sus respectivos portafolios: Coca-Cola aporta marcas de bebidas masivas y una extensa red de distribución, mientras Pernod Ricard suma su experiencia en bebidas espirituosas.

Para Coca-Cola, el movimiento forma parte de una estrategia de diversificación que ya la llevó a explorar distintas categorías de bebidas alcohólicas mediante alianzas con compañías del sector.

 

El RTD cambia las fronteras entre categorías

La expansión de estos productos refleja una transformación más amplia del mercado de bebidas: las fronteras entre refrescos, cocktails y bebidas alcohólicas listas para consumir son cada vez menos rígidas.

El atractivo del formato está en buena medida en su conveniencia: una bebida ya preparada, individual y lista para consumir, que puede competir por ocasiones en las que antes intervenían una bebida espirituosa, un mixer y tiempo de preparación.

Para Coca-Cola, además, significa poder llevar marcas reconocidas a nuevos momentos y ocasiones de consumo sin abandonar su negocio central de bebidas.

 

PR Insight | Strategy

El crecimiento de las bebidas RTD está creando un terreno de encuentro entre categorías que históricamente compitieron por separado. Para las grandes compañías de bebidas, las alianzas se convierten así en una vía para entrar en nuevos territorios sin tener que construir desde cero las capacidades que esos mercados requieren.