
Mientras avanza con el cierre de sus tiendas Amazon Go y Amazon Fresh físicas, Amazon redefine su estrategia en el retail físico con una señal clara para la industria: el negocio ya no está en operar locales propios, sino en escalar su tecnología sin fricción como servicio para terceros.
La compañía anunció el lanzamiento de una nueva generación de carriles portátiles Just Walk Out, basados en tecnología RFID, capaces de instalarse en cuestión de horas y diseñados para tiendas temporales, festivales, estadios, hospitales y eventos masivos. El sistema permite que los consumidores tomen productos y salgan sin pasar por caja, validando el pago con solo apoyar su tarjeta.
Del cierre de tiendas a la expansión tecnológica

La decisión de Amazon de cerrar sus formatos Go y Fresh físicos respondió, según la propia compañía, a la falta de un modelo económico distintivo que justificara una expansión a gran escala. Sin embargo, lejos de abandonar la innovación en tienda física, el grupo optó por desacoplar la tecnología del formato retail propio.
Hoy, Just Walk Out opera en más de 360 ubicaciones en cinco países, mayormente en manos de terceros, y se consolida como uno de los activos más escalables del ecosistema Amazon. En el último año, la tecnología procesó 36,7 millones de productos en 17,7 millones de compras, con despliegues activos en estadios deportivos, universidades, hospitales y tiendas de conveniencia.
Retail sin fricción, ahora también en formato pop-up

La novedad de esta evolución es su portabilidad. A diferencia de los desarrollos anteriores —que requerían semanas de instalación—, estos carriles RFID pueden montarse en pocas horas y procesan hasta seis transacciones por minuto, multiplicando por cinco o diez la velocidad de una caja tradicional.
El sistema incluye:
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Pantallas en carril que muestran el total antes de pagar.
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Puertas motorizadas que se abren automáticamente.
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Prevención de pérdidas integrada, con detección de artículos no abonados.
Esta versión responde especialmente a categorías difíciles de gestionar con visión artificial, como indumentaria, merchandising deportivo y productos flexibles, donde el RFID ofrece mayor precisión.
Un modelo B2B que gana peso
Con esta estrategia, Amazon profundiza su rol como proveedor de infraestructura tecnológica para el retail, incluso mientras reduce su exposición como operador directo de tiendas. La compañía ya integró Just Walk Out en más de 40 centros logísticos propios y planea nuevas implementaciones en 2026, tanto internas como para clientes externos.
Casos recientes muestran el impacto del modelo: estadios que incrementaron ventas por evento, hospitales que redujeron tiempos de espera de más de 20 minutos a apenas tres, y universidades que lograron atender más demanda reduciendo pérdidas operativas.
La lectura para la industria
El mensaje es claro: cerrar tiendas no implica salir del retail físico. Amazon está apostando a un modelo donde la ventaja competitiva no es el metro cuadrado, sino la tecnología que hace más eficiente cada metro cuadrado, sin importar quién sea el dueño del local.
Para supermercados, tiendas de conveniencia, operadores de eventos y formatos híbridos, el movimiento refuerza una tendencia que seguirá creciendo en 2026: retail sin fricción, flexible, de rápida implementación y orientado a maximizar rotación y experiencia.