Amazon Pharmacy anunció que en 2026 ampliará de forma significativa su servicio de entrega de medicamentos en el mismo día en Estados Unidos, alcanzando casi 4.500 ciudades. Pero más allá del número, el movimiento confirma algo mucho más estructural: la farmacia está migrando del mostrador físico a la infraestructura logística.
En un escenario marcado por el cierre de farmacias tradicionales, escasez de personal y barreras de transporte, Amazon está posicionando su red de distribución como una nueva puerta de acceso a la salud.
Del punto de venta al ecosistema digital
La propuesta combina:
- Entrega en el mismo día o al día siguiente
- Atención 24/7 con farmacéuticos licenciados
- Reposición automática de recetas
- Organización personalizada de medicamentos (PillPack)
- Suscripciones de bajo costo como RxPass
En algunas ciudades, los pacientes pueden incluso retirar medicamentos minutos después de la consulta médica mediante kioscos ubicados en clínicas de Amazon One Medical.
El mensaje es claro: el tiempo entre diagnóstico y tratamiento se reduce drásticamente.
Logística como ventaja sanitaria
La red de Amazon, históricamente diseñada para e-commerce, ahora distribuye medicamentos para enfermedades crónicas y tratamientos agudos con la misma eficiencia que entrega productos electrónicos o alimentos.
En centros urbanos se utilizan bicicletas eléctricas; en suburbios, vehículos eléctricos; en zonas remotas, soluciones adaptadas a la geografía. La farmacia se convierte así en una extensión natural del modelo Prime.
Un modelo que trasciende Estados Unidos

Para el retail latinoamericano, el caso es una señal de alerta estratégica.
En mercados con:
- Alta concentración urbana
- Brechas de acceso en periferias
- Crecimiento del e-commerce
- Consumidores cada vez más digitales
La convergencia entre logística, suscripción y salud podría replicarse más rápido de lo esperado.
Amazon no está simplemente expandiendo cobertura. Está demostrando que la infraestructura logística puede convertirse en infraestructura sanitaria.
Y si el retail ya fue transformado por la entrega rápida, la pregunta deja de ser hipotética: ¿La farmacia del futuro será una tienda… o un nodo dentro de una red logística?