
Tiendas D1 comenzó a mirar seriamente fuera de Colombia. La cadena de descuento duro analiza la posibilidad de llevar su modelo a otros mercados de América Latina, en un movimiento que podría convertirla en un operador regional de retail, aunque por ahora no existe una decisión tomada sobre destinos concretos.
La confirmación llegó de su presidente, Christian Bäbler, quien señaló que la internacionalización del negocio está siendo evaluada de manera más profunda. “Tenemos otros países en el radar. Desde luego, decisiones no están tomadas, pero estamos en el análisis”, afirmó el ejecutivo.
La posibilidad representa un cambio relevante para una compañía cuyo crecimiento hasta ahora se ha concentrado en Colombia. D1 comenzó a operar en 2009 y actualmente cuenta con más de 2.850 tiendas en más de 550 municipios, consolidándose como uno de los principales referentes del hard discount en el país. En 2025 alcanzó una facturación de $24,3 billones colombianos.
Un modelo colombiano con ambición regional
La eventual expansión parte de una propuesta que D1 considera replicable en otros mercados: surtido corto, operación eficiente y precios bajos.
Bäbler explicó que una de las claves del formato está precisamente en trabajar con menos referencias que un supermercado tradicional, pero seleccionadas para cubrir las principales necesidades del consumidor. Esta lógica permite simplificar la operación y sostener una estructura de costos más eficiente.
El ejecutivo ya había definido el objetivo de la compañía con mayor claridad en una entrevista con Semana: “Nos encantaría ser una multirregional colombiana de retail”, sostuvo, al considerar que el modelo desarrollado por D1 se ha convertido en un referente para otros mercados de la región.
Entre los países que aparecen como referencia dentro del avance del formato discount en América Latina se encuentran Ecuador, Perú, Chile y Venezuela. Sin embargo, D1 no confirmó que alguno de ellos haya sido seleccionado como próximo destino.
Primero, seguir creciendo en Colombia
La internacionalización no desplaza el plan de expansión doméstica. Por el contrario, D1 mantiene una fuerte apuesta por aumentar su cobertura en Colombia.
La compañía prevé sumar entre 300 y 400 tiendas durante 2026, lo que implicaría abrir prácticamente una nueva unidad por día en el extremo superior de esa meta. Bäbler sostiene que el mercado colombiano todavía tiene espacio para continuar creciendo y que el “techo” de la cadena está lejos.
El crecimiento también contempla una mayor densificación de la red y una evolución de las tiendas, con establecimientos algo más grandes y mejoras en la experiencia de compra, sin abandonar el modelo de surtido corto que caracteriza a la compañía.
El contexto favorece al hard discount
La expansión internacional llega además en un momento en que el formato de descuento gana relevancia en América Latina.
Un informe de consumo masivo de Grupo Cibest citado por Red+ señala una migración de consumidores hacia formatos con mayor valor percibido, especialmente el hard discount, junto con una mayor preferencia por marcas económicas y compras más orientadas a necesidades puntuales de reposición.
Ese escenario explica por qué el modelo desarrollado por D1 puede resultar atractivo fuera de Colombia: la propuesta combina proximidad, marcas de menor costo y un surtido reducido, tres elementos que responden a un consumidor cada vez más racional en sus decisiones de compra.