
Grupo Muffato continúa ampliando sus inversiones en Ponta Grossa, una de las ciudades donde mantiene una presencia histórica dentro del estado de Paraná. La compañía anunció una nueva etapa de modernización para su tienda MAX Atacadista Chapada, reforzando una estrategia de crecimiento que ya suma seis establecimientos en la localidad.
La inversión llega pocos meses después de la apertura del primer Super Muffato Gourmet dentro del Plaza Shopping, inaugurado en diciembre de 2025, y forma parte de un plan más amplio orientado a mejorar la experiencia de compra y actualizar la infraestructura comercial de la cadena.
“El vínculo entre Muffato y la población de Ponta Grossa siempre fue muy fuerte. Queremos devolver esa confianza con una tienda más moderna, cómoda y preparada para atender mejor a nuestros clientes”, señaló Ederson Muffato, director del grupo.
La remodelación del MAX Chapada incluirá mejoras en los accesos, reorganización de espacios comerciales, renovación de sectores internos y una ampliación del estacionamiento, que aumentará su capacidad en un 30%, alcanzando cerca de 530 plazas. Según la empresa, las obras se realizarán de manera escalonada para minimizar el impacto sobre la operación diaria y la experiencia de los consumidores.
Inaugurado en 2019, MAX Chapada fue el primer formato cash & carry del grupo en la ciudad. Desde entonces, la compañía amplió rápidamente la presencia de la enseña con la apertura de MAX Jardim Carvalho en 2022 y MAX Oficinas en 2024, consolidando su apuesta por un formato que continúa ganando relevancia entre consumidores y pequeños comerciantes en Brasil.
La relación de Grupo Muffato con Ponta Grossa, sin embargo, comenzó mucho antes. Su desembarco se produjo en 1999 con la apertura del Super Muffato Olarias, al que posteriormente se sumó Super Muffato Uvaranas, recientemente renovado con inversiones en infraestructura y actualización de imagen.
Actualmente, la compañía opera seis tiendas en la ciudad entre supermercados, cash & carry y formatos especializados, reflejando la importancia estratégica que Ponta Grossa tiene dentro de su red comercial.
La nueva inversión confirma además una tendencia que se observa en buena parte del retail brasileño: el foco creciente en la modernización de tiendas existentes, la mejora de la experiencia de compra y la actualización de formatos para responder a consumidores cada vez más exigentes en términos de conveniencia, comodidad y servicios.